Trabajar en una gran corporación, me dio las bases para emprender

Esta foto me trae muy buenos recuerdos de uno de mis pasos por el mundo corporativo internacional.

Hace poco más de 10 años ésta era mi vida, trabajar para una importante empresa petrolera, cuyo socios eran empresas petroleras aún más grandes (y… nosotros éramos bastante grandes, así que imagínense el tamaño de nuestros dueños)…

En ese entonces yo era parte del equipo que se encargaba de: hacer la comunicación para la organización, atender las crisis de cara a nuestros públicos (incluyendo, entre otros: a sindicatos, comunidades y  miles de colaboradores), de tender puentes entre la empresa y los medios de comunicación, de contar todo lo fantástico que estábamos haciendo dentro y fuera de nuestra organización.

Eso era parte de mi trabajo, lo que no sabía yo en aquel entonces, eran las lecciones  de vida que me dejó haber pasado por esta empresa y que serían base para emprender cuando tuve que migrar y reinventarme.


Aquí les comparto algunas: 

Levántate temprano: la vida es corta y si eres emprendedor, seguro las tareas por hacer nunca faltan, aprovecha el día.

Trabaja en equipo: incluso si eres un “solopreneur”, búscate una tribu que te acompañe, a quienes puedas compartirles tus angustias, tus ideas “locas”, que sirvan de apoyo.

Las cosas se hacen, haciéndolas: así en gerundio. Y si sigues esperando estar listo para que todo esté perfecto, créeme nunca lo vas a hacer. Arranca de una vez, el mundo no es perfecto, tú tampoco.

Búscate un mentor: esa persona que no sólo te guíe, una persona que también pueda darte feedback cuando no lo estés haciendo bien. Que te ofrezca alternativas viables sobre lo que tienes y puedes hacer.

No te desesperes, si tienes la meta clara y actúas según tu plan, vas a llegar:  debo decir que en este caso, incluso llegué a tener miedo de mi misma, porque sí, “donde ponía el ojo, ponía la bala”, cada cosa que me propuse la he logrado. Puede que no todo en el tiempo específico que yo lo dije, pero sí, todo ha pasado según lo que yo quería alcanzar.

Cree en ti porque eres bueno en lo que haces y sabes lo que haces: esto es como un mantra, y sí, debo repetírmelo muchas veces durante el día, porque nadie me dijo que emprender sería tan jodido y los izquierdazos de la vida se empeñan en seguir apareciendo una y otra vez.

Vive tu vida, no la del vecino, no la de tu competencia, ni la de alguien en tu familia: todos, TODOS tenemos problemas, ocúpate de los tuyos, ponte tu máscara de oxigeno y después, bueno, después ve y pónsela a quienes puedas ayudar.

Sonríe más: a la gente no le gusta hacer negocios con amargados, ya bastante dura es la existencia y la rutina, para que los demás tengan que ver tu cara de perro.

Equivócaque y acéptalo: sí, es parte de hacerse grande. Yo creo que todos los días meto la pata en alguna cosa, he ido aprendiendo a tomar mejores decisiones, pero créeme que aún lidio con algunas consecuencias de decisiones no tan maravillosas, y aquí estoy viva…corrigiendo, enderezando, moldeando lo que será mi mejor futuro.

No es tarde para empezar: otro mantra! Porque nunca dejamos de aprender, porque las oportunidades se acaban cuando nos morimos, mientras tanto, hagamos el favor favor a nosotros mismos de aprovechar lo que tenemos, empezar y forjar algo mejor que seguro nos merecemos.

Aprende a comunicarte profesionalmente: De las habilidades blandas más requeridas en nuestros días, la comunicación efectiva y estratégica es la que suele encabezar la lista de cualidades de cualquier líder y, si eres un emprendedor, quiere decir que eres un líder o vas en camino a convertirte en uno. Entonces, cuando decidas que tienes que potenciar alguna habilidad, no lo dudes, aprende a comunicarte mejor, sabrás que no se trata sólo de saber expresarse verbalmente, sino de ser coherente con quién eres y cómo actúas.
¿Que si se puede aprender? por supuesto!!! y es divertidísimo el proceso.

Ya ven, estar en una gran corporación no es tan malo como lo pintan algunos, tuve el privilegio de estar en empresas que se sentían y eran humanas, en las que se valoraba lo bueno y lo malo se corregía. 
Tuve grandes maestros de profesión en mi vida, creo que es porque siempre supe atraer cosas buenas a mi. Lo malo se aleja, si tu energía es buena y si ves que está tomando tiempo, revisa, tal vez es algo que aún hay por aprender!

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